cómo controlar los nervios

Saber cómo controlar los nervios en el trabajo, en casa, en el parque o en cualquier otro sitio que forme parte de nuestra vida diaria es fundamental no solo para nosotros, sino para quienes nos rodean. ¿Cómo podemos controlar ese exceso de energía que nos desborda? La respuesta la tenemos en la sabiduría popular: lo mejor para eliminar el exceso de nerviosismo es el movimiento y si es disfrutando… Mejor que mejor. ¿Quieres saber más? Es fácil, sigue leyendo…

 

Relación entre nervios y ejercicio físico

El ejercicio físico es el gran paladín de las recomendaciones saludables de este siglo y del anterior. Todas las organizaciones públicas y privadas insisten en recomendar hacer ejercicio físico a cualquier edad. Caminar, correr, nadar, montar en bicicleta, hacer Pilates, Yoga o Reiki, salir a buscar setas o moras al campo, apuntarnos a esquí, patinaje o Samba…. La lista es tan interminable que casi agota, ¿verdad?

Quien mueve las piernas mueve el corazón decía un antiguo anuncio de televisión, pero nosotros decimos más: quien mueve las piernas, aprende cómo controlar los nervios para tomar las riendas de su energía y aprovecharla mejor. Aprovechar esos nervios que nos desgastan para mejorar nuestro estado físico y mental.

 

 

Pero, ¿cuál es la razón científica que explica la relación entre ejercicio físico y control de la ansiedad o de los nervios? Buena pregunta que tiene dos respuestas: una física y otra emocional.

La respuesta física

Cuando hacemos ejercicio físico nuestro organismo segrega unas sustancias llamadas endorfinas. Sin meternos en harina química, podríamos decir que las endorfinas funcionan como una especie de opiáceos o analgésicos y, como tales, sirven para calmar el dolor y el malestar físico y, también, emocional.

Así, cuando pasamos una hora en el gimnasio o damos un paseo a buen ritmo no solo estaremos moviendo los músculos, también estaremos metiendo un “chute” natural a nuestro organismo en forma de endorfinas naturales, sin pastillas, sin inyecciones, sin complicaciones.

La respuesta emocional

La segunda razón que explica a las mil maravillas por qué hacer ejercicio físico sirve para controlar los nervios es lo que los expertos en comunicación audiovisual llaman focalización. Es muy interesante. Consiste simplemente en focalizar, en centrar nuestra atención en un único objetivo, en una actividad concreta que nos sirva para alcanzar un objetivo cercano. Esta focalización ejerce una función vital en el control de los nervios, en el control de esa energía negativa ya que provoca que el sujeto se olvide momentáneamente del problema que ha activado esa situación emocional y que centre su energía física y mental en otro tema muy diferente: hacer diez sentadillas, completar una vuelta más en el circuito del parque, llegar a una montaña concreta durante una excursión, pasar al corredor que va delante de nosotros, conseguir hacer un paso de baile igual que el monitor, etc.

La focalización no solo hace que empleemos la energía en conseguir un objetivo concreto, también mejora increíblemente nuestra autoestima ya que a menudo conseguiremos alcanzar ese pequeño reto o, al menos, lo habremos intentado.

En definitiva: ¿Cómo controlar los nervios? Haciendo ejercicio físico. Vamos a ver algunos ejemplos diferentes y divertidos.

 

Cómo controlar los nervios de forma divertida

Todos sabemos cómo controlar los nervios saliendo a correr o dando un buen paseo. Pero cada día hay más gente que se aburre solemnemente con este tipo de actividad física que, aunque sea muy recomendable, exige tener constancia y bastante fuerza de voluntad. Para todos los que no tenemos todo eso, existen ciertas actividades físicas diferentes, divertidas y alternativas que nos pueden ayudar a librarnos del exceso de energía negativa, de esos nervios mal llevados que tanto daño nos hacen un día sí y otro también. Dos ejemplos.

SoulCycle

Si sueles seguir a las celebrities del papel cuché, seguro que te suena el anglicismo SoulCycle, una actividad física que enamoró a famosas y famosas durante varios meses. Este ejercicio es bastante parecido al también famoso spinning (pedalear en grupo en una bici estática), pero tiene dos peculiaridades interesantes para el tema de cómo controlar los nervios: el monitor grita mensajes de motivación para animar y subir el ego de los ciclistas y nadie se fija en nadie porque la sesión de SoulCycle se realiza casi en penumbra con cuatro velas para ver lo justo.

Crawling

El segundo ejercicio que está haciendo furor en los últimos meses tiene nombre inglés, pero es originario de China. Consiste en intentar gatear por el suelo cual bebés, pero sin apoyar las rodillas en ningún momento. Según sus adeptos el crawling exige focalización (para no caerse de morros), algo de destreza física y muchas ganas de soltar energía nerviosa. Perfecto para controlar los nervios ¿no es cierto?

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